Frente a una campaña fina signada por el fenómeno climático ENSO Niño, los futuros del trigo proponen valores atractivos que exigen alta productividad para compensar el incremento en los costos de los fertilizantes.
En este desafiante escenario, presenta su sólida propuesta genética, enfocada en proteger el cultivo desde la semilla, optimizar la nutrición y reducir la dependencia de fungicidas.
Un diagnóstico anticipado permite conocer si las semillas están vivas y en condiciones de generar plantas. La información resulta determinante para definir manejo, destino del lote y potencial de rendimiento.
La suba del precio internacional de la harina de soja motoriza una recuperación de los márgenes en la industria aceitera, lo que hace presagiar que las exportaciones del complejo tendrán una menor participación del poroto, y una mayor de los subproductos.