Aunque todavía la situación no es de alarma, diversos reportes dan cuenta de los múltiples problemas que se han despertado en la campaña de maíz. La soja no se queda tras y también sufre.
La campaña girasolera 2025/26 aparece como un punto de afirmación para un cultivo que, en los últimos años, comenzó a recuperar espacio dentro de la rotación agrícola argentina.